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13/09/2024

Cómo AMLO se convirtió en un problema para el Cártel de Sinaloa y el tráfico de fentanilo

Fuente: telam

Sobre el final de su mandato, el presidente mexicano asestó duros golpes contra la organización criminal. Claudia Sheinbaum, la mandataria electa, seguiría su misma senda

>Eran las últimas horas del 25 de julio en México cuando se le informó al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que Sendas capturas conformaron el último eslabón de una serie de detenciones, extradiciones y misiones de riesgo ejecutadas por el gobierno mexicano en los últimos dos años, desde que el Seis meses después de la aprehensión de Quintero se precipitaría la Estos golpes contra las estructuras narco mexicanas suponen, además, una buena noticia para la presidenta electa Claudia Sheinbaum, quien asumirá la primera magistratura el próximo 1 de octubre. Todo indica que el gobierno central retomó una iniciativa inédita -para la política mexicana de las últimas décadas- al dar muestras de contar con el poder necesario para enfrentar a las organizaciones criminales que en el pasado no se percibía.

Sinaloa es, desde hace muchísimo tiempo, una zona donde tanto el estado nacional como el local habían perdido presencia y dominio, como en otras regiones de la nación. Era tierra de los patrones narco. Las autoridades se asemejaban a fantasmas incorpóreos sin siquiera capacidad para asustarlos. Sin embargo, AMLO parecería haber dado vuelta esa lógica y restaurado lo que para algunos era impensado años atrás: mermar la influencia territorial de los cárteles de la droga y recuperar una centralidad que parecía perdida para siempre.

Esa restauración y reconstrucción de la autoridad se vio reflejada en el trabajo realizado por las instituciones que participaron de las investigaciones, los operativos y las misiones a lo largo de los últimos años de la presidencia de AMLO.

Pero esta realidad también resalta el contraste que se vivió en otros tiempos, cuando este tipo de tareas de alto riesgo terminaban con un manto de sangre tanto de las fuerzas federales y locales como de víctimas civiles inocentes. Analistas internacionales remarcan que sin la decisión política, el compromiso conjunto y la coordinación operativa, la caída de los popes y el desmantelamiento de miles de laboratorios no hubiera sido posible.

Pero el éxito reciente tanto de la SEMAR como de la SEDENA no se detuvo únicamente en el arrinconamiento y las capturas de “Los Chapitos”, de Quintero y de, sobre todo, “El Mayo”. También lograron desarticular cientos de “cocinas” de fentanilo y metanfetaminas, de mayor y menor tamaño.

El 14 de febrero pasado se Los golpes se repitieron a lo largo de todo el año. No sólo en centros de elaboración de drogas, sino también contra altos mandos del cártel. Mayo, junio y julio últimos fueron meses decisivos para que Joaquín Guzmán López, “El Güero”, decidiera rendirse sin resistencia y se entregara -junto a “El Mayo”- finalmente a la justicia norteamericana.

Durante ese período, los jerarcas de la droga de Sinaloa cayeron como piezas de dominó gracias al cerco del gobierno mexicano: Peor suerte corrió Otro de los detenidos del Cártel de Sinaloa fue Todas estas detenciones fueron demasiado peso para “El Güero”. Encerrado, prefirió entregarse y evitar ser ultimado en un tiroteo en el cual ya corría en desventaja. Igual suerte corrió Zambada, un ícono narco. La estructura más íntima del Cártel había sido diezmada por la SEMAR, la SEDENA, la Guardia Civil y el Ejército de México.

Fuente: telam

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